viernes

Un poema de coger


Íbamos a dejarnos.

Lo supimos cuando fue tan próximo nuestro lazo, fue tan fácil.

Enseguida nos quisimos, estábamos cómodos, nos dijimos cosas.

Cogimos increíble una noche, me quedé dormida.

Mi cuerpo reposaba sobre el tuyo, medio cruzado, desnudos.

El imperio del semental.


Todo tu cuerpo durmiendo abajo mío, desmayado, un poco abrazándome.

Todo mi cuerpo pesado sobre el tuyo.

Inconsciente, en la incomodidad del amor.

Yo, culo arriba.

Nos habíamos cogido con tantas ganas,

Chocamos nosotros y nos quisimos más adentro.


Nos quisimos tocar y nos quisimos besar,

quisimos parar, quisimos seguir,

Hasta dormir.


Tu cuerpo abajo mío, toda tu espalda y tus piernas en reposo sobre la cama,

Como un Cristo, pero medio me abrazabas.

Yo, desplomada encima tuyo, de lleno.

Dormidos.


Nos despertamos al rato, habíamos perdido la conciencia.

Yo tenía el culo literalmente helado por el aire acondicionado,

Me despertó ese dolor,

Me pareció una proeza,

Quedarme dormida sobre un cuerpo extraño.


2 comentarios: