domingo
El amorfo gozo de las niñas
Titi era un chico del barrio
pasaba por la vereda en bicicleta a toda velocidad.
Teníamos un plan con mi prima:
cuando pasara por la puerta de casa
-tirar una pelota
-que le golpeara en la cabeza
-desmayarlo
-asistirlo.
*El amorfo gozo de las niñas*
Titi era un chico de grandes ojos azules, casi transparentes.
Pasaba en la bici volando, en el mismo horario.
Hacíamos guardia, esperábamos.
Salí corriendo. Venía.
Me caí, me abrí la rodilla, sangraba.
*El amorfo gozo de las niñas*
La piel me colgaba, y la carne.
Gritaba mientras me suturaban,
y aquí tengo esa cicatriz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario