miércoles

Encuentro


Estuve con Pulgarcita y Pedro.
Me gusta Pedro,
por un momento sentía que le iba a agarrar la mano,
que íbamos a besarnos,
porque era lo único coherente que podía pasarnos,
ahí,
sentados uno al lado del otro,
y no.
no nos besábamos
y escuchábamos la exposición larga
y yo me distraía por ese calor que adivinaba o sentía,
no sé,
a mi lado, de su cuerpo, su pie moviéndose frenético,
rítmicamente, inquieto,
no paraba
y yo pensaba que era eso, que se movía el pie porque sabía.
El pie sabía que lo nuestro era para besarse
y no para estar ahí escuchando nada.
pero apenas nos conocemos,
y no se puede,
no hay motivo,
y ahí
uno dice:
¿como se llega a los besos?
¿cómo las personas se besan finalmente y dejan de fingir que lo demás importa?

No hay comentarios:

Publicar un comentario